lunes, 11 de septiembre de 2023

Hospital 2022

 Atrapados en la organización de un mundo, que todo lo sabe, todo lo renueva, todo lo resuelve: inutil. Acatados a suspirar por determinados colores. Observando a miles de vampiros que vagan por la calle, contando anécdotas que solo lo agotan a uno. Absurdos en su manera de creer demasiado en este mundo. Un mundo construido sobre cadáveres de quienes jalaron un gatillo o dispararon una flecha hacia el entorno de lo verdadero.

La ciencia es la nueva iglesia; y habría que quemarla tal vez por eso.


Entre Sísifos cantores, yo reuniré la fuerza para ignorar mi destino y observar la mutación de las cosas. El mundo no debe ser un entorno repetible. No tenemos porqué morir mirando a la pared, aunque de eso hablen los poetas, aunque eso haya sucedido, múltiples veces.


En un mundo donde no existe de ninguna manera la muerte digna, el suicidio es el mayor acto revolucionario. Será más violento, en apariencia, pero hay que mirar, aunque sea de reojo, el viento que corre por cualquier clínica local. En la sonrisa enfermera se oculta una daga precisa: la de la indiferencia.


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