lunes, 11 de septiembre de 2023
Silencio del desierto
Silencio del desierto, enigma de la iguana
Hablar de mi padre diría que no me alcanza, tan solo queda hablar de lo que sé por lo que he escuchado o visto. Como un vil testigo de una humanidad defraudada. Inocencia infantil atacada por los perros voraces de lo que no se dice. Enigmática Infancia que todo lo repite, de todo se alimenta.
Rogelio debió ser muy guapo. Recurro a una vieja caja empolvada y lo compruebo rápidamente. Un hombre fuerte. Saludable. Parco como ha sido siempre. Forjado ante el hierro de mi abuela, una mujer iguana de tierra caliente que sabia disparar pistolas y defenderse adecuadamente del entorno salvaje en el que habitaba. Paso del Toro, Veracruz. Tomasa era una ejidataria temida en su pueblo, de niño me sentía atraído profundamente a su conducta agresiva, animal. Admiraba la manera en la que la veían otros hombres del pueblo. Una mezcla de respeto y desconfianza. Una mujer orgullosa de ser anciana fuerte e independiente, con propósitos de vida cercanos a patos, gallinas y discusiones fuertes.
Mi abuela eructaba y masticaba con la boca abierta, cosas que mi madre nunca aprobaría como una conducta posible… hoy permanece entre mis mejores recuerdos.
Tomasa me enseñó sin saberlo a amar la sencillez. A amar aquel lugar donde la vida es más tranquila y sigue su flujo corriente mientras nosotros ahí, sentados, pensamos y alimentamos necesariamente los dolores. Mi padre estaba enojado con mi abuela, a pesar de su amor profundo, existía algo en su corazón que lo hacía frio, inerte. Reclamo antiguo enfermo de artritis como cualquier necedad.
Mi padre fue un hombre que al parecer tuvo desde pequeño que ver por sí mismo. Joven sin el apoyo de su padre, un migrante italiano que nunca quiso darle el apellido, partió hacia la ciudad de México a estudiar Contaduría Pública. Graduado con mención honorifica, los mejores trabajos, viajes por el mundo; ver las fotos de mi padre me hace sentir ultrajado.
Aún recuerdo a aquél padre amoroso que me trajo al mundo; pero con el tiempo se ha ido desvaneciendo esa vitalidad de mi padre que admiré poco tiempo. Un hombre enigmático, un ilusionista. Era difícil leer su comportamiento. Nunca supe si mentía, o si en verdad su vida había sido tan fantástica. Matizaba los hechos de una manera increíble para alimentar nuestra capacidad de asombro. Mi padre era un gran impostor que dibujaba caballos cuando quería sentirse tranquilo. Un hombre ególatra y creativo. Amenazante y cordial. Un ser ausente que con su presencia cínica sacudía de dos manotazos su desconocimiento total de nuestra familia.
Tenía once años, mi padre cada vez más ausente, mi madre corroída, mi hermano mayor: la consecuencia. Una pistola guardada en un maletín de mi padre con combinación, que fue brutalmente atacado una noche con desarmadores de todos tamaños, fue la decisión final de mi hermano en este mundo. Tenía quince años.
Recuerdo esa pistola, que a veces mi padre solía sentarse a admirar. Recuerdo la bala que jugando encontré algún día: dorado opaco, un objeto casi insignificante. Recuerdo algún rincón donde debió haberse quedado atrapada en el polvo, llena de telarañas, abandonada. Bala en la esquina, desatendida, insignificante. Pero todo resurge y resurge titánico y allanador. Todo lo que olvidamos en las esquinas, revienta en un ataque psicótico de atención. ¿Me pregunto en qué grado yo también fui esa bala? Cosas sin importancia que quedan expuestas entre el polvo para más tarde volverse agentes de destrucción. Herencias disfrazadas de bienestar. Un padre ausente que de repente nota que al haber olvidado la esquina: la esquina no olvido su ausencia.
¿Qué habrá significado eso para mi padre? Nunca ha vuelto a ser el mismo. Recorre cenizo su vida, a veces haciendo paradas fortuitas en su reconciliación. Me duele mi padre porque nunca tuve la oportunidad de ser su hijo. No le entregue mi bondad y ahora él se encuentra ausente. ¿Dónde está? ¿En qué rincón permanece?
Marzo 2014
Mínimo 2022
1.- Es sintonía también
Cuando mutuamente nos dañamos
Cuando ignorándonos
Se revela un abismo de distancia
Que hemos ido inventando
Sisando
Callando
Sisando
Y andamos arrastrando un cadaver
Lo amamos y quisieramos abandonarlo en cualquier techo
Pero la fuerza no lo permite
No hay techo, no hay puerta
No hay nada
3.- Mis manos buscaban tu cuerpo
Pero
Un cometa colisiono con mi pequeño y audaz avance
Sólo quedaron migajas de cielo
Y un irrespetuoso eco
Que intenta inútilmente llenar el cuarto de esperanza
El eco ha muerto
Nace, entonces en su fin, una construcción alterna de tu cuerpo
Un simulacro en el que a veces me cobijo
Una expedición al descubrimiento de tu instinto
Una lluvia acompasada
En la que lavo mi semen inconcluso
4.- ¡A cuantos más no se les pudren los sueños en los bolsillos!
¡Cuántos quisiéramos vivir en el reino de los ciegos
para menearnos sin el despropósito de ser exhibidos!
Diana Ross 2020
Escucho a Diana Ross. Me vuelvo loco. Viaje espacial. Experiencia estética. No existía cuando se escuchaba esto. Dejaré de existir tal vez antes que esta rola. Antes que Diana Ross. (https://www.youtube.com/watch?v=EjCz_sUVZ5U) En Santiago Tuxtla, un día de julio del 2013. Gabo y yo platicamos con un hombre en el parque. Eran las fiestas patronales. El señor tenía 98 años. Yo tuve un choque. Ese hombre tenía 74 años cuando yo había nacido, 76 cuando había nacido Gabo. Qué pequeño me sentí, qué abstracto. Hoy, es el año 2020. Gabo murió este año. Yo tengo 31 años y me aterro. Porque el mañana es un sujeto complejo, tan constante que tal vez un día falte sin motivo a la cita.
1.Sobre mi nombre
Me llaman Rodrigo. El deseo de mi madre era ponerle así a mi hermano mayor, pero mi padre opinaba que era un nombre demasiado fuerte y parco para un niño. Así que él se llamo Carlos Armando; El segundo porque nació el 27 de agosto, día de San Armando. Finalmente, cuando existí yo, mi madre pudo materializar su deseo de tener un heroico Rodrigo.
Es curioso que, en mis treinta años de vida, he tenido varios amigos Rodrigo, siempre tuve la teoría de que si se llamaban así: estaban guapos. También me queda claro que, en los noventa, aquí en México al parecer hubo un boom con el nombre y además la mayoría provenía de un mismo origen: ¿Lo intuyes no? Rodrigo Díaz de Vivar, el cid campeador.
Mi madre cuando le preguntas porque su hijo se llama Rodrigo toma una postura orgullosa y platica que cuando era niña, escuchaba a su maestra hablar de las hazañas del héroe y eso le generaba una profunda admiración, se le inflaba el pecho de imaginar a un personaje tan valiente y con tal majestuosidad.
Rodrigo es un nombre de origen gótico, Hrodreiks, que se traduce como: El glorioso. El que lleva la gloria. Hombre famoso por su sabiduría. Guerrero famoso. Debo admitir que esto lo sé hace bastante tiempo, y a veces me genera admiración y confianza, pero a veces es un lastre muy pesado para mi y mi existencia. Pienso que la gloria o la sabiduría pueden llevarlo a uno a lugares interminablemente complejos.
Siempre he tenido temor a equivocarme constantemente en la realización de mi vida, a veces, siento ansiedad por sentir mi calma interior y mi verdadera esencia. A veces creo que yo mismo creé un contrato en el que me prometía estar bien siempre, llegar lejos, hacer sentir a mi familia orgulloso por mis actos, ser un tipo normal que va al trabajo y tiene hijos. Hoy, aquí sentado escribiendo, descubro que no he hecho nada de eso de manera adecuada. Tal vez, porque en el fondo se que no es lo que quiero. Un día decidí que la vida debía de ser de una forma y ahora salir de ahí me ha llevado una vida de fracasos y pérdidas que nunca podré comprender.
Una persona que amo murió en mayo pasado. La realidad es que la presencia de la muerte fue algo que conocí temprano en la vida y me he despedido de personas que amaba a lo largo de esta. He habitado ese espacio vacío y he aprendido también a salir y a cerrar la puerta.
En esta ocasión, fue muy distinto. Cada instante de tiempo transcurrido en el proceso de verlo partir, de manera lenta y fulminante, cada cigarrillo de ansiedad, cada crisis de pánico, cada grito, discusión, cada silencio donde aparecía la muerte en las ventanas, todo se presento sin atenuaciones. La realidad me estaba sacudiendo con manos ciertas. Y en estos cinco meses, ha sido sólo habitar la vida cargando un dolor invisible o, en todo caso, nefasto de ver. Pienso que he perdido la mayor batalla de mi vida. Rodrigo, vuelve a casa derrotado. Y cuando vuelve lo envuelven con gloria. Pero no podrán desaparecer mi ira. Mi furia interna de conocer a Poncio Pilato, el concepto, en cada mirada, cada trato deferente, cada abandono. Se difumina mi percepción del humano. Y a veces un intento de atardecer me lleva consigo hacia una extraña calma. Soy un soldado herido. Y que importante es renunciar. Algo de mí murió contigo.
Hace unos años elegí un nombre para mí. Y por algunos años me hice llamar Andrés Ludmilla. Pienso que adopte ese nombre porque deberíamos aprender a nombrarnos como a nosotros nos guste. Pero ser Rodrigo ha significado en mi vida también frutos estables, a veces dolorosos, son y serán aún por un tiempo parte de lo que soy y seré.
2020
Ruinas circulares 2022
Soy soñado, soy una impresión anhelante de alteridad que se empeña en realizarse en la consciencia de otros seres. En otros mundos soy soñado y mi existencia es dudosa como lo son mis recuerdos. De la misma manera, mis sueños construyen al otro, le dan color, sentido y atmósfera.
¿Fuíste real? A veces el tiempo suaviza las playas de mi recuerdo y una extraña demencia me sabotea. ¿Viviste? ¿O fue sólo una ilusión cruel? ¿Hasta qué grado fuimos sueños que se derramaron por los intersticios de la pobreza?
Vivimos en tiempos de Poncios Pilato cotidianos, amor mio, constantemente lavando sus manos y dejando a los otros morir en sus pesadillas personales. Preferimos voltear a ver a otro lado ante la expectativa de la expiración. Y así este sueño tiene tintes de una pesadilla cordial, educada y políticamente correcta.
Sí es que somos un sueño, amor mío, hay esperanza de salvación, no somos objetos o cosas. No somos un dato en la gran pantalla de la burocracia. Somos aire que se eleva y algún día nos tendremos que encontrar en el último sueño.
Tú que me sueñas, una tregua, por favor.
Hospital 2022
Atrapados en la organización de un mundo, que todo lo sabe, todo lo renueva, todo lo resuelve: inutil. Acatados a suspirar por determinados colores. Observando a miles de vampiros que vagan por la calle, contando anécdotas que solo lo agotan a uno. Absurdos en su manera de creer demasiado en este mundo. Un mundo construido sobre cadáveres de quienes jalaron un gatillo o dispararon una flecha hacia el entorno de lo verdadero.
La ciencia es la nueva iglesia; y habría que quemarla tal vez por eso.
Entre Sísifos cantores, yo reuniré la fuerza para ignorar mi destino y observar la mutación de las cosas. El mundo no debe ser un entorno repetible. No tenemos porqué morir mirando a la pared, aunque de eso hablen los poetas, aunque eso haya sucedido, múltiples veces.
En un mundo donde no existe de ninguna manera la muerte digna, el suicidio es el mayor acto revolucionario. Será más violento, en apariencia, pero hay que mirar, aunque sea de reojo, el viento que corre por cualquier clínica local. En la sonrisa enfermera se oculta una daga precisa: la de la indiferencia.
Vi 2022
Vi a un pájaro anidar en el pecho de un hombre inmovil. Fuí testigo de las noches cabalgantes llenas de religiones asesinas que nublaban los espíritus de América. Fui testigo de grandes plagas que arrasaron con la disidencia. Aquellos que miraban hacia el abismo eran tragados por un monstruo contratado por la Ciencia. Vi al espejo cósmico ser cínico y mirar hacia otros horizontes dejando fluir la ría sagrada de tu sangre. He visto la muerte y no me asusta tanto como me asustan los hombres.
Fluyen en mis venas aquellas pinturas rupestres antiguas, aquel grito de parto de una matriarca, el fruto que ya nadie recuerda, que ya no existe más. Soy un hombre de todas las épocas. Nada ha cambiado nunca. Caín, Abel, Cleopatra, Juana, Enkidu. Todos existen. Son tus padres, tus amigas, tus hermanos.
El diluvio es tu lluvia interna. Nuestra Arca, la escritura.
Una tarde 2022
Y es que el universo cabe en el ojo de una aguja y en los bolsillos de los hombres crece un musgo patético; si curiosos, estudiarámos aquella civilización de la tela, en ella el universo encontraríamos, nadando en los ojos de nuestros amantes ó en los suspiros de un gato que duerme apacible acompañado del viento.
Todo sucede al mismo tiempo, hemos nacido y morimos en un mismo y vital instante. Uno es la mano y también es el pañuelo de la despedida, diría Becerra. Hasta lo que nombramos falso tiene su topografía.
Aquello que recuerdo, cuánto dura. Cómo se deforma en mi memoria, tu aliento. Cómo tus rasgos pierden las aristas y se nublan en el terreno de mi memoria. Abro mis manos y muestro una incompleta ración de sueños que logré tomar con mi pequeña e insignificante mano. Detrás de eso, los titanes, el roble, la aguja en un pajar del alma. Aleph, hambre de nombrar la fractalidad de la naturaleza.
2022
Sagrada Confrontación
Ro Mixo especula sobre el ser interior y el cosmos. En unos días estrenará su nuevo proyecto que nos debraya con un mundo en que lo digital tiene conexión con nuestro alma.
Por Rodrigo González Hidalgo
Me aventé una tarde en mi trabajo, una mezcalería al aire libre, el proyecto de Ro Mixo mientras disfrutaba de la tarde e intentaba tener la disposición para acceder a aquel misterio que los creadores siembran con pasión y cuidado en sus proyectos. La neta, la música es un componente fundamental en mi vida. Constantemente, navego por las redes sociales buscando joyas ocultas. Minero que se deleita de conocer lo que necesitan decir los otros y sobretodo entender de qué manera me impacta.
Después de escuchar sus cuatro rolas publicadas: La autoconfrontación resulta en la resurrección del espíritu, Cromosoma, Dancing Soul y Aqua, todas del año 2022, percibo algunas impresiones estéticas que surgen en mí:
Música para echarse un buen viaje de vitalidad. Una búsqueda instrumental y melódica que nos acerca a la sacralidad. Mantras progresivos. Las rolas de Mixo contienen toda una semántica relacionada con el cosmos, el ser humano y su interior, fractalidad, consciencia. Autoconfrontación. Dancing Soul es ejemplar no sólo por su hermosura sino por la dedicatoria y el amor y la admiración contenidos en esta rola.
El trabajo del artista es plantearse preguntas y dejar a las respuestas nacer en la reflexión y producción de su quehacer artístico. En ese sentido, el proyecto de Mixo tiene un gran valor al ser un trabajo profundamente personal, en el que se compromete no sólo como creador sino como ser sintiente, amante, amado, un ser vivo en la totalidad de la expresión. En el que no sólo le habla a su audiencia sino a sí mismo, a su familia, a sus amigos, a los que ya no se encuentran en este plano. Es donde su arte nos resuena al entender nuestras creaciones como actos de conmemoración y trascendencia.
Tuve la oportunidad de preguntarle a Ro cuål consideraba que había sido el detonante de este proyecto y mencionó en primer lugar a The Broccolis y Cascabel, como miembro de estas bandas que tiran una línea rockera, Mixo sintió la oportunidad de generar un proyecto en el que su interés por algunos instrumentos y ritmos pudieran estar presentes. En ese sentido pienso que es chido conocer las facetas de los creadores en los diversos proyectos que crean, tanto con sus bandas, como de manera individual. Además Mixo tiene ya veinte años jugando, experimentando con la música. La visualiza como un dispositivo que le permite el autoconocimiento, la interiorización, la búsqueda de mejores valores desde la consciencia espiritual.
Otro elemento que me deleito fue escuchar registros tan variados, desde el rock progresivo hasta un electrónico vibratorio, abstracto y profundamente resonador. Definitivamente una gran experiencia para todos los que amamos la música, sus posibilidades, sus múltiples planteamientos y sobre todo su poder para acceder a discursos que nos alivianan, nos regalan buenos sentimientos, buenas sensaciones.
Recomiendo a Mixo a todos los públicos en general. Pero en especial a los niños, las plantas, las mascotas y los amantes.
Lo mejor de todo esto, y el verdadero motivo para escribir esta reseña es que este Lunes 13 de marzo del 2023 estrenará/estrenó su nuevo single A Digital Mind’s Architecture. Un viaje distópico en el que las relaciones de consciencia y lo digital se estabilizan y comunican entre sí. Un buen tema en tiempos de ChatGPT, del prosumidor y sobre todo de un quinto estado de la comunicación, me refiero al de las redes sociales digitales.
*Encuentras la música de Mixo en la mayoría de las plataformas musicales.
Ficha Técnica:
Ro Mixo (Rodrigo Galindo Goméz, Xalapa, Veracruz, 1990) es un productor y compositor músical que radica en la CMDX. Miembro de la banda Cascabel y anteriormente de The Broccolis.
2022
Detrás de la nada
Rodrigo González Hidalgo
Reseña crítica de la película [Aftersun] Dirección Charlotte Wells. Año 2022. País Escocia.
Charlotte Wells nos presenta su Ópera Prima, una historia que nos habla fundamentalmente del vacío y de lo que podría habitar allá, detrás de la nada. Una historia que encubre dosis de realidad, eficientemente aplicadas, que nos hablan de la depresión; fenómeno invisible en este presente terrorífico en el que vivimos.
Un mundo donde un ser humano hace lo que puede con el amor que preserva en su interior e inicia un viaje interior y de profundo conocimiento, acompañado, guiado, inspirado por y para su hija.
Callum es un hombre escocés divorciado, que junto a su hija Sophie, emprende un viaje vacacional a Turquía, el otro Mediterráneo, específicamente a un balneario recreativo a orillas de fosas azúl marino de profundidades inciertas.
El desarrollo de la obra es pausado, nos invita a observar atentamente los gestos de aquellos personajes, a dilucidar con nuestra intuición sus estados emocionales más profundos, ¿Percibimos acaso que algo sucede en el abismo?
Nos regalan momentos de tensión y de extrañamiento por que realmente no sabemos muy bien qué es lo que está pasando. Es a través de la narración de está historia que surgen pequeños indicios que elaboran una segunda historia mucho más compleja que unas simples vacaciones familiares.
Sophie, una niña brillante y despierta, demuestra un amor y admiración por Callum, su padre. También refleja, en su personalidad, una serie de conflictos relacionados con su infancia y la reciente separación de sus padres. En este contexto de intriga, y en un desarrollo dramático que podríamos situar dentro de la tragedia contemporánea (no por eso menos parecida a la confrontación hombre vs Dios), es que las vacaciones y la parsimonia que se vive en ese contexto, nos develan algunos secretos sobre la realidad de estos bañistas.
Ellos comparten la alegría de generar estados positivos de ocio combinados con lecciones de vida para Sophie, estas lecciones se volverán en algún punto, fundamental para entender el desenlace de esta historia. Un tono que nos invita al misterio y a la búsqueda de respuestas acerca de los motivos ocultos que guían está relación y su relación misma con el balneario. Un film teatral, íntimo, profundamente familiar.
Con las actuaciones de Paul Mescal y Frankie Corio, nos encontramos ante un largometraje asombroso que a medida que recrudece nos lleva a pensar, pensarnos como sociedad y cultura, en temas relacionados con el dolor, la soledad, las batallas diarias por sobrevivir en este mundo de impiedad y locura.
Un profesor dijo que no existían los finales abiertos, no podría estar más de acuerdo, Aftersun es claro en sus propósitos y en su desenlace. Espero que todos los que disfrutamos esta obra hayamos logrado verlo.
La semana pasada un amigo mío optó por encerrarse con un candado industrial en su casa y quitarse la vida, cuatro atardeceres sucedieron antes que se hiciera presente la putrefacción de su cuerpo. ¿Hasta qué punto estamos nosotros viviendo detrás de la nada?
Imagen: Karl Delossantos
2020
GATO
Mi gato se convirtió en una parvada de palomas, en un instante, la metamorfosis estaba realizada. Lo vi volar las corrientes, todas una sola, todas mi gato convertido en una parvada de palomas. Ninguna paloma podría tener nombre, ser una misma, era una parvada aquel ser vivo, en el que mi gato se convirtió una tarde. Podríamos probar disparar a un ave, pero podría pasar que así asesinemos a la parvada del viento; y a mi gato convertido aquella tarde del invierno frío. Podríamos probar atrapar a la parvada entera y separar a sus miembros. Condenarlos a la soledad, pero podría pasar que así fragmentemos a un ser vivo, aún incomprensible para nosotros, y de paso, a mi gato convertido aquella tarde en una parvada de palomas. Podríamos asignarle valor a aquella parvada y comprenderla, pero podría pasar que el conocimiento nos vuelva inútiles a las estructuras de la naturaleza. Esta tarde, extrañando a mi gato y viéndolo planear simultáneamente en cada unidad de la parvada, comprendo que tal vez, el único misterio de todo esto: es querer participar del hecho, corrompiendolo.

















