Impostora belleza
Arcadio Luna
Escribo para que el agua envenenada pueda beberse
Chantal Maillard
I got a soul, but i’m not a soldier
The killers
Frente al bajo tronco horizontal de un sicomoro gigante se alza un montón de cenizas, resto de muchos fuegos; el tronco está pulido por los hombres que se han sentado en él
John Steinbeck
Everybody wanna drink before the war
Sinead O Connor
uno
Hermano, la guerra está sobrevalorada
En ella hemos intervenido como si fuéramos dioses para afianzar nuestra necesidad de poderío
La pequeña perversión siguió un curso catastrófico y nuestras identidades fulguran hacia el vacío
¿Has llegado a observar aquel musgo patético que les brota a los sujetos en los bolsillos, cómo a veces muestran la incompleta ración de sueños que han logrado tomar con su pequeña e insignificante mano? ¿Cómo lo obligan a uno a poner cara de idiota?
Destino: poder sobrenatural, inevitable, ineludible, que según se cree, guía a la humanidad a un escogido final de forma necesaria y fatal. Opuesto a la libertad
¿Quiénes éramos como generación?
¿Dónde se podía vislumbrar aquel gran mensaje que portan las juventudes a través de las épocas?
La realidad es que muchos de nosotros habíamos crecido masticando cada día la palabra fracaso, dando alimento y vida a nuestras heridas cada vez que salíamos al mundo, limpiándonos escupitajos en los rincones, aceptando la otredad con cierta deferencia
Muchos piensan que la generación de mis padres en México es de las peores por las circunstancias y el contexto que vivieron, yo pensaría que fue el preámbulo para que viniéramos nosotros a este mundo derrotado y muchos de nosotros ya rotos en algún lugar de nuestra vasija
Esta no es la historia de mi generación, sólo de algunos miembros que confluyen en está estación llamada ruptura
Historia del paso con dolor en este mundo que nos devolvió los sueños rotos y nos llenó de humedad los bolsillos
También,
paradójicamente, nos regaló un poco de iluminación como sostén para ahogar nuestros gritos
Qué extraño ese ejercicio antropológico de documentar la posteridad que deja una guerra
(No es frívolo pensar en alguna granada o mina oculta que aún no ha terminado por suceder y que detonará de repente llevándose a la recaudación)
Ellos
que buscaban al amigo soldado perdido
soldado desconocido que no encuentra su tumba, su precavida postración
Pensar profundamente en la guerra es ahondar detenidamente en todos esos individuos caídos que poseían no sólo un nombre, sino un alma, un sexo enriquecedor, una sonrisa
Sueños que se derraman, sin advertencia alguna, a través de la grieta que es este mundo de sangre, impiedad y locura
Es así como te digo que en el presente de está historia, hemos perdido la batalla y después de algunos meses creemos tal vez estar recuperando algo de cordura para detenernos y reflexionar
qué nos dice la vida y la literatura de todo esto
Vomitaremos hacia el cielo hasta obtener una digna respuesta o al menos, veamos a las multitudes volteando a mirar esta causa, para transformarla en revolución
Aunque la verosimilitud de la realidad no estuviera de nuestro lado
Nos enfrentábamos, sin duda, a una realidad lejana de ser ligera
Profundamente confusa,
sin duda una cruel y materializada pesadilla
La guerra nos muestra lo más oscuro de la caverna que es un hombre
Acabo de cumplir treinta y cinco años el mes pasado
Una proeza
Nadie lo pregunta, por eso es que nadie lo sabe he llegado a la conclusión de qué o todos son malvados o todos son estúpidos
Me sorprende estar vivo en realidad
Recuerdo a aquellos malos amigos que lo que desayunan es a sí mismos
Habito la posibilidad de alejarme de la cerca, desbloqueando algún mundo como de videojuego, viendo desde la cumbre a un rebaño que convulsiona y vomita estertores
Un mundo donde un cúmulo de ahogados, forman un océano turbio de cadáveres, que luchan, en su intento fútil de reconocerse vivos, que intentan inútilmente al arrastrarse salir de la corriente
Cadáveres vulgares, inaceptables seres que provocan el silencio del restaurante, o la salida de los más vulnerables de una reunión placentera
Pero así caminamos en el mundo, masticando nuestra abyección que es nuestra ignorancia
Perdidos en vagos dilemas
Susurrandonos el veneno que aniquilará nuestra paciencia
Ejerciendo el mal como una costumbre pedestre
Acoplándose como un nuevo esqueleto donde las fisuras que son evidentes, se camuflan en el mar de sangre enferma que nosotros llamamos
La historia
La guerra es un parásito que amamos
Las balas disparadas contienen un suspiro de gracia y de rencor caliente en las sienes, calor perverso que se eleva como espuma alcohólica y salvaje
Brinco de gracia de un niño en un parque, que de pronto descubre que es hermoso. El parque, él mismo
Un chorro de sangre que se esparce es un afluente de genética brotando hacia una extraña y compleja libertad
Una guerra es hermosa en la medida de sus pérdidas
Morir es un agente de veneración y ejércitos completos de enfermos se encaminan desolados, a veces excitados, al campo de batalla de su propia exterminación
¿Y la lluvia, que significará en medio de todo esto?
Hermano mío, por favor, no mueras sin haber logrado vislumbrar las constantes injusticias que conforman este mundo
No sólo eso, hermano mío, por favor, contempla esa pequeña pausa en la que el mundo podría estallar, pero todos dan la espalda a la bomba, que se desmotiva
Observa bien, cómo los contratos tienen tamaño, forma y peso
Alguien quiere librar una batalla contigo y más vale que tú, hermano mío, lo sepas tarde
¿En medio de un sinfín de guerras, a qué temer a la daga?
Hermano, morirás
Y será crudo
Y tendrás miedo
Yo lo tuve alguna vez
Lo tendré al morir como un recuerdo
Morirás y será incierto lo qué pasará en aquel cuarto
en aquel campo
en aquel mar
en aquel camión
en aquella silla
Alguien gritará tu nombre
o nadie se percatará
Tal vez a tu lado yazca una enfermera perversa o un doctor ya totalmente deshumanizado
tomarán tu frágil mano, como último acto burocrático, y se recobrarán, en un segundo, para seguir su camino de vileza
Ojalá estuviera allí mamá, ¿verdad?
Tal vez mirarás fijamente a la pared por severos minutos mientras tu ser querido enloquece en el traspatio por esos quince minutos permitidos de ausencia cada día de tu lecho
La ansiedad cuando uno debe dominarse, es una enemiga con horarios fijos
No tiene el descaro de faltarle el respeto al moribundo
He ahí la entereza de aquel soldado que tal vez te abrazará
cantará algo
te contará un relato digno
será un ser humano acompañando a su hermano en el tránsito
sonreirá un poco
torpemente
sin saber porqué
O tal vez sólo te acompañará en silencio mientras mueres y se entregará con detenimiento a la transformación total de la vida
para salir de la trinchera convertido en un nuevo e incomprensible ser humano
Quisiera salvar a todas las plantas del mundo
Construir un incierto santuario
lleno de rosas,
gladiolas
y yerbas raras,
muchas, muchas
y pasar el día correteando aromas
Soy un romántico acaso
hermano mío
Comería puñados de polvo. sí así la libertad no fuera una utopía para algún niñillo
que me encuentre sosteniéndose ante la vida abierta
pavorosa
abismal
Daría mi vida por esos niños hermosos, que miran al mundo con los ojos pelados
llenos de la ternura de descubrir la vida
Y en cambio
se encuentran con bestias maléficas
carentes de quien sabe que sustancia
las personas adultas
pobres bestias resentidas
acabando con
la vida de la vida
Todos somos ese niño que un día se encontró con el despoblado que era su padre
su tío
su hermano mayor
La daga disfrazada de lluvia
que plantó
la semilla del miedo y el descontrol
La guerra de la fatalidad
contra
lo pulsante vivo
La bala qué al dispararse
conjuga a todos los tiempos
Morirás y tal vez haya gente que deseará morir contigo
Comprometerá su estabilidad buscando tu última forma en el abismo
se negará a comprender que alguien como tú se vuelva un cuerpo inerte próximo a lo fétido
Tú sabrás que aquel es un campo de minas
inevitable
opuesto a la realidad
próximo
probable
contundente
¿Estoy hablando de mí que probablemente te veré morir o de yo mismo que estoy muriendo?
Seamos dueños de nuestra vida
Mucho más importante de nuestra muerte
Si no le damos la oportunidad a los otros de alejarse
al notar la palidez emergente de nuestro ser
de saborear nuestra pérdida
cuando aún
permanecemos
en el gran
y último filo
Tomar un café
fue doloroso
pensar que estaba ahí en tu muerte celebrada por multitud de símbolos
como si todo mi cansancio se volviera
una cama placentera
Alguien puso un café en mis manos
Un café
Ya no quedaba nada
más que beber café
¿Cómo dormir?
¿Cómo no querer incesantemente repetir tu nombre?
En esa frescura del traspaso,
del traspatio
La dulce y meticulosa histopatóloga que vertió tus raíces por la coladera del patio
Se visualizaban pequeños gestos de luz que masticaban desesperados la inminente y furiosa oscuridad
por ejemplo,
tu alegría aquella última mañana por la tregua del dolor,
Esa mañana eras hermoso,
Acariciaban los rayos de sol a tu débil cuerpo que sentía con placer ese acto de la vida
Sonreías
Sonreías mucho
Te sentías inexplicablemente cómodo en ti mismo
Bromeabas y
nosotros era cuando más deseábamos que la vida hubiera sido diferente
Qué necia es la vida con nosotros
no ves, niña, que no supimos venir al mundo
te plantas ahí como aquella jovencita vertiendo lo último líquido,
el afluente, el río que fue un ser viviente con la precisa y total seguridad de tu acto
Estaba muy guapo
O tal vez dijo: ¿Se veía que estaba muy guapo?
Sí, lo estaba
Una pequeña sonrisa
Carajo
¿una sonrisa?
Tú
reciente muerto en la sala de la casa
en medio
de un caos
generado por los tantos días que duró esta pesadilla
La única que te acompañaba era una jovencita que lavaba tus entrañas
Mientras lo hacía, imaginaba que habías sido muy guapo
Maquillaba las heridas de tu propia incertidumbre
Nosotros allá
encerrados en el traspatio
esperando aquella transacción sanitaria tan prudente,
tan entregada a lo inevitable.
Mientras mirábamos llover
iniciando el nuevo proceso de nuestra vida a partir de ese momento
de alguna manera sobrevivir
Habías muerto
Hace poco recordé algo
ese encierro tan franco
por un lado
la batalla sanitaria
y
por el otro
aquel túnel donde tu madre lloraba en el teléfono
Ese encierro era el más voluntario de nuestra vida
En mi bolsillo estaba la llave del candado que nos sacaría de aquel traspatio
por la puerta lateral
pero no nos moveriamos de nuestro estado de sitio
formábamos parte de ese conticinio
La lluvia arreciaba aquel día y ya no era tan triste aquella humedad necia, cínica
Se veía que había sido muy guapo dijo
o estaba muy guapo
Lo era
Te hubiera caído muy bien
Claro que pienso en la muerte
más que nunca
¿Sabes?
Creo que venimos a este mundo a estar solos
pero de vez en cuando
existen seres que nos salvan
cuando no están muy ocupados pensando en ellos mismos
El problema reside en qué yo detesto de manera certera a la sociedad
Creo que todos han fracasado ya, porque no hacen nada por conocerse a sí mismos
Escriben diletantes
Discuten ignorantes
Necesitan ser nombrados
por aquel estúpido y popular sujeto disforme y patético
que es
la fama
¿Y yo?
¿No seré simplemente lo mismo?
¿No seré yo ese monstruo debajo de mi lecho que me lleva a planear aniquilaciones masivas, bombas atascadas de silencios complejos, la desesperanza y el desconocimiento de mi propia especie?
Amo la lluvia
amo los días nublados
amo la libertad sensata de las plantas
No amo a la ciudad, atestada de gente enojada por su propio destino
Poder sobrenatural, inevitable, ineludible qué según se cree guía a la humanidad a un escogido final de forma necesaria y fatal
Opuesto a la libertad
¿Soñar?
Primero debes pagar tu cuota
Esta cuota es ilimitada
pero ahora no pienses en eso
Si lo haces
serás separado del rebaño y no tendrás de otra que vagar por el mundo del fracaso y el absurdo social
Una noche desperté en la madrugada
Ese día me había vencido el sueño en medio de esta materializada pesadilla
Desperté y eran las dos de la mañana
Silencio
Dormías
La noche oscura
Venía pronto una tormenta
Hubiera querido que la vida terminará ahí
Nosotros descansando en medio de una clara oscuridad
Nadie sabrá nunca cuanto
retaba a la muerte
la retaba a que me llevará en transacción
por tu alma, tan necesitada de este mundo
La vida es una guerra que nos falla
nos engaña con sus armas y su convención de aventura radiante
Nos traiciona un día que no vuelve a mirar atrás
mientras uno se encamina hacia la última batalla
Mientras nuestro ser querido busca en los otros la atención
porque se pierde
Impostora belleza de la guerra
Impostora belleza de la vida
No sé
Si alguien lamentará algún día
No haber peleado esta guerra
A tu lado
dos
Construí, con paciencia, un gran círculo de fogatas
Después, me coloqué en el centro
Y fuí yo, el fuego de aquella reunión de fuegos
Vuelvo a destapar cervezas mientras veo a la raíz protestando por la jeta de la clienta y su actitud medieval empleado-cliente
Recuerdo la tierra que cubre a mis muertos y siento la frescura, la humedad en la cara, en el alma
Los que mueren se salvan de los idiotas
De los cobardes
De las personas sin chiste o propósito
Que desayunan mentiras
O a sí mismos
Recuerdo la tierra que cubre a mis muertos y siento un viento en la cara
Reminiscencia del incendio, donde pereciste junto con la biblioteca del palacio y un gato, que se me ocurre ahora se llamaba Nuez. Nuez murió asfixiado en la biblioteca de un palacio, sorprendido sin duda por el cruel acontecimiento
Reminiscencia de la explosion, que consumio tus sueños
Te convirtió en un racimo seco
Detonación de la bala cerebral
que desestabilizó a nuestro planeta simbólico
Lo que más me gusta de trabajar en el Bar, son los clientes
Lo que más detesto también son los clientes
Viven amparados en la idea de ser ellos mismos
Creen ingenuamente que nuestros círculos son lejanos
Pues yo destapo cervezas
Sólo dos días a la semana, por cierto
La diferencia es que ellos llegan a ser atendidos
Incluso se asombran si saben que eres un buen amigo de alguno que se siente en su mesa
Es divertido y es aberrante
Conocer a esta clase de personas
Tres de cada diez clientes se comportan así
Antes de todo esto
Estuve en el gremio artístico por algunos años
Detestable
Vacío
Lleno de gente sin personalidad, sin impulsos
Cuál pensamiento independiente
Justificándose todo el tiempo
Pobres tontos
No se alimentan de sus errores
Los maquillan
Luego intenté conocer algo del gremio literario
Madre santa
Se salvan algunos
Pero la mayoría viven tragando verga de centro
El centro, el centro, el centro
Otra clase de idiotas
Somos provincia para la literatura de la gran ciudad
Atestada de mugre, violencia, infelicidad y dinero
Mi lógica interna me dice que la literatura es una voz que nace de las periferias
No es el centro donde se ve la realidad cruda de las cosas
Si alzas tu voz, los foniatras se lanzarán en tu contra
Protectores de la estabilidad
Aunque nos duelan las articulaciones
Quien no vive para servir, no sirve para vivir dicen
Ese musgo patético que tenían en los bolsillos algunas personas en nuestra infancia
Lo recuerdas
Tu madre en el automóvil cantando bajo la lluvia Why de Annie Lennox
Ella te enseñó que la vida no era un sueño y no era una pesadilla, era ambas
Y con ambas habríamos de convivir
Cantaba
Recordaba
Dolía pero era sublimante
Miss Sarajevo de U2 con Pavarotti yendo hacia la primaria
A enfrentar algunos monstruos
Lo que yo no sabía Madre es que lloraría tanto
Under Pressure
Bohemian Rhapsody
Mi concierto personal en el estudio de la casa
Imaginaba que dominaba el escenario con mi pasión desbordante
Eso murió pronto
Me preguntó a mi mismo porque no sufro tanto la ausencia de tantos días de mi gata
un ser con el que he convivido once años
Me respondo que no es la primera vez que algo que amo se esfuma
y eso no es malo, ni bueno
No tengo control sobre eso y tal vez ellos tampoco
Los que se esfuman
Quisiera que la hubieran raptado y ahora la amen profundamente como uno solo ama a un animal o en otro caso quisiera que estuviera muerta, porque no puedo tolerar la idea de que esté perdida y desprotegida
En la guerra y en la vida, en que momento, la muerte se convierte en una bendición
Yo era un misfit y por eso reconocía sin saberlo a los misfits que deseaba y decidia proteger
A su vez ellos me elegían para protegerme
Y empezaba la danza del dragón
Genaro y Tina
Se detestaban a pesar de ser mis mejores amigos
Genaro conocía de primera mano lo que era recibir la violencia por deporte
Tina sucumbió pronto mentalmente a los excesos de su familia burguesa
En esos cuartos de los palacios
De los que nadie habla
Aparentemente nadie entra
El olor podrido de Dinamarca
El olor podrido del capitalismo tardío
Genaro aprendió a respaldarse con su propia violencia
Tina y su rabia eran intimidantes
Ambos un poder sexual increíble
Aunque mucho no lo sabían
Resilientes con marcas notables de heridas
Con necesidades prudentes y básicas
De observación y comprensión
Ellos reposan bajo una tumba y ninguno llegó a cumplir los treinta años
Soldados caídos que merecen al menos una línea que procure reverberar el espantoso estruendo generado por un alma que se impacta de frente con la puta muerte
I do not want what i haven’t got
Habrá que reinventarnos
Tendremos que despedirnos de personas que amamos
Mientras juramos que era la última persona que debía irse
Lees un mensaje de despedida en Facebook de una mujer de tu edad
Que pierde la batalla química
En la flor de su vida
Y lloras mientras acabas con la plaga de orugas que ataca a tus plantas
Porque esta noche soñaste con aquel excremento, miles de bolitas verdes, brotando de tu cuerpo
Luego despertaste
Leíste el mensaje
Recordaste tu sueño
Fuiste a tus plantas
Y por primera vez, la premura de salvarlas
Orugas, orugas, ya no podías dejar de verlas
Llorabas y ejercitabas tu labor médica y botánica
Mientras te preguntabas
qué será la vida después de todo
Creo en los otros
Creo en ti
Habrá que reinventarnos en polvo, hierba o ceniza
En ademán o uso
No alcanzarán los lamentos
El barro seguirá su curso
El tránsito será una gota que nunca cede
Soportando la tensión y el voltaje
Fifí aúlla de felicidad
Mientras muere
A las mujeres, peor que a las ratas en las ciudades
Tiramos el último despojo, porque ya no lo podemos destrozar más, a las cañerías
Seres humanos
tirados
en
las
cañerías
Un tufillo nos impregna y ya no sabemos qué hacer con nuestra nariz
Las minas se arrastran sigilosas a nuestro campamento
Y nosotros seguimos sin dar con el cadáver
Donde lo habremos puesto
Ya no podemos vivir con esta peste
La gente con poder e impiedad
Que nos aplasta
Como a cucarachas
Los que defienden al zapato
Los que lo ignoran
Los que construyen puentes privados que solo vemos a la distancia
Estamos nadando en mierda
y Dinamarca no huye
Regina
Alicia
Sandra
Nube
Yasmine
Carmen
Julia
Ivonne
Los hombres buscando el sexo como un deporte
Desechando lo que se cogen como desechan su excremento en el inodoro
Buscando los círculos más oscuros de los parques
Para cogerse y luego
Para asesinar a Venezia, una mujer trans que paseaba por el parque
Después, nada
Lo mismo
Alejandra
Jolette
Scarlett
Nuria
Estrella
Quimioterapias asesinas
O que pensar
de verte hecha un doblez
de ver tu esqueleto pugnando por salir de ti
Por ocultarte
Qué pensar de ver tus bracitos, lamentables
lamentables bracitos
que daban la impresión de no poder soportar ni el peso de una hoja
Verte sonreír en una fotografía
Que algún despiadado creyó era prudente
Ya no estabas ahí
Estaba tu muerte
Y yo sólo podía vomitar
Por no poder creer que la enfermedad pueda llevarnos a ese espantoso exilio
Debe ser mano del hombre
La guerra oculta de volvernos números en una operación simple y matemática
Llamar batalla al asesinato destellante
Soy consciente Chucho que te abandonamos
Todos los que veiamos tu dolor y pensábamos que era una carga muy grande para nosotros
A pesar de todo
Oraba no se a quien por ti
A que te encontrarás a ti mismo
Pero huía
No quería estar cerca de ti
Porque creía que yo no podía ayudarte
Tú sabes lo que pasó hace unos años
Yo, supe que terminaba en mí
una
Era milenaria de paternalismo
Empezar con la atención al gran detalle que era yo mismo
Sentí que estabas acompañado y tomé una decisión
Pero cuando moriste
Supe Chucho que te habíamos abandonado
Como el mundo nos abandona constante
en su devenir incierto
las flechas tontas
que son los otros
Mirar a la pared para no tener que admitir
que no tienes nada que decir
pues estás muriendo
Morir, tal vez, no es malo
pero morir aquí y ahora
En las circunstancias en que han muerto mis amigos
Es cuando uno entiende que nuestro mundo no difiere del mundo salvaje
Sólo nos gusta mentir al respecto
Estamos en una selva que nos mata
Nos selecciona
Nos mutila
Para alimentar a los depredadores
Somos menos que el polvo
y aún así apostamos por la Filosofía
Al conocimiento
A las labores estúpidas
Que explican las mayores perversiones que suceden
Con ansías de niño despierto
Y que, poco a poco, introducen el elemento esencial para las perdidas
La indiferencia
Inventamos a dios para no morir en el intento de observarnos
Si viéramos las bestias que en realidad somos
No podríamos soportar
La infamia
La infamia de ser un humano
No he podido aún reverberar en fuego
Aunque a diario exhalo en la flama
Para acontecer
En las cenizas y sobrevivir en el intento
De estar aquí en compañía de los otros
Luis murió abandonado en una clínica
Su padre
Fue el primer hombre que vi actuando su tristeza
No el último
Su hijo era un homosexual
Había muerto gris como el cartón
El cartón que eran sus seres amados
Oraban por su salvación
Por la salvación de un cadáver
Un cadáver que se pudo haber salvado mucho antes
Oramos por los cadáveres
Que en otro momento quisimos ver arder
Muere uno de amor, el que nunca tuvo
Porque los habitantes de la selva lo deciden
Porque podemos morir por ser mujeres
homosexuales
Y sus posibles
Combinaciones
Y el peor bicho señores
es el que ataca desde afuera
Las muecas de los doctores
Las manos perversas de las enfermeras
Las miradas insípidas de quienes nos conocen
La falta de valor
Para frenar la muerte
Desbocada
Hambrienta
Manipulada por otros hombres
La guerra que es la vida
Actualmente o
Siempre
Esta infamia de llamarnos éticos cuando nos parece bien aplastar a los otros
Con las ideas
Pobrecillas
Hechas mierda por los grandes pensadores
Hechas armas
que disparan
contra el entorno de lo verdadero
Clara sabía que le estaba dando un infarto
Tenía un mal cardiaco
y su intuición se lo decía constantemente ese día
En la clínica no quisieron creerle
O no quisieron atenderla
Era una mujer anciana
Qué más daría después de todo
Delirios de hipocondría seguramente
Ella conocía el procedimiento
Lo pedía con desesperación
Clara murió unos minutos después
Y una doctora
Dijo ni hablar
Ella ya venía muy grave
Y así es que la trinchera se viene llenando
De vasijas sin forma
Que un día contuvieron
Un sinfín de sueños
Impostora belleza que nos vende
la muerte en un catálogo simpático
Nos manda llenos de emoción a una batalla
Acordada
Hospitales que son los campos de concentración de este hoy
La realidad
Que cuando nos enloquece
Nos lleva ella misma a nuestra propia exterminación
A manos de agentes de la muerte
Que tienen bellas sonrisas
Una cama confortable
Y una grieta que ocultan bajo la manta
Aún así son capaces de alimentar a sus hijos
Mientras se olvidan poco a poco del paciente ictérico
Que han envenenado por accidente
¿Cuántos pañales para morir dignamente?
Y la exitosa cobardía sistemática que nos atañe a toda bestia humana
Que somos capaces
De mirar hacia ninguna parte
Mientras
Alguien agoniza en la oscuridad
Eran unos pobres idiotas después de todo, nos dieron la licencia
de su propia muerte
tres
Se me llenaron de humedad los bolsillos
Las infamias que me tragué
Brotaron en forma de armas
Explosivas
Degradantes
Era un niño
Amanerado que les dicen
Les importa una mierda
Pero ser diferente
Jamás te lo perdonarán
Y cuando te empinas al abismo
Ellos dan el pequeño empujón
En el fondo detestan que seas diferente
Un peligro
Un anti natural
Un demonio
Un Torcido
Se que esos niños no sabían lo que hacían
Pero mancillaron mi pequeña identidad
y me enseñaban lo injusto que puede ser el mundo
Vi alguna vez la belleza
Y no pude creer
Convivir con estas bestias maléficas
Mi escudo fue mi generosidad
Un alma noble que vino a este mundo
A tragar vejaciones
Deferencias
A contemplarse disforme
Todo ese maltrato
que después busqué como forma de amor
No había conocido algo diferente
Impostora belleza
Sólo deseaba amar sin que me dijeran que era un volteado
Sólo deseaba saber que mis deseos eran firmes y verdaderos
Que merecían atención
Pero los demás queriendo
y sin quererlo
Me aplastaban por ser un marica
Porque nunca intenté ocultarlo
Porque era notorio
Y si algún niño simpatizaba conmigo
Primero me tenía que humillar
Para demostrarme
Que no éramos iguales
Agustín que constantemente me decía que yo no tenía pito
Pero me invitaba todos los días a comer a su casa
Me sentaba con él y su familia y después nos salíamos a jugar en el vecindario
Él me quería
Pero debía interponer el límite de la violencia
Para no ser él un maricón por tener de amigo a ese joto sonriente
Siempre una coca cola de litro en la mesa
Yo aprendí en secreto a burlarme de Agustín por ser feo
Hocicón
Pero lo quería
Me maltrataba y yo lo quería
Me maltrataba y él me quería
Lo más extraño para mi era que yo sí tenía un pito
Un pito con baja autoestima
Un inservible
Vine al mundo y no cumplí con el cometido
Ahí empezó la deferencia
Y luego las niñas
Que te incluyen en su mundo
También para humillarte
Porque no eres como ellas
Las personas se empeñaban en asumir que si no eras un niño normal debías entonces desear ser una niña
Me travestían en sus imaginaciones
Los niños me aplastaban por no ser un niño
Las niñas me aplastaban por no ser una niña
A esa perra se le ocurrió un día llamarme misógino
A la que me humillaba cada vez que se sentía vulnerable en una fiesta
A quien me veía con el rabillo del ojo
Yo, su amigo el maricón
Como si quienes somos
Atentara contra los otros
Cuando en la realidad es al contrario
Arturo
Lo conocí el primer día que llegué a la primaria
Segundo de primaria
Un niño hermoso
Gran sonrisa
Ojos brillantes
Nos conocimos en la estatua de Cuauhtémoc
El de la leyenda conocida
por todos los niños noventeros
de ese Instituto
Simpatizamos como lo hacen los niños
Claro que me gustó
Los niños me gustaban mucho
Pero inmediatamente sucedió
Hay algo que el otro percibe
Que lo hace sentir en peligro
Educación de macho milenaria
En la que quien eres tú podría hacer estallar toda una idea de estabilidad
Después de ese bonito encuentro
Otros compañeros demostraron su desprecio hacia mi persona
Se le hace agua la canoa
Arturo entonces los siguió
Y nunca más pudimos tener algún otro encuentro
Él no lo sabe pero rompió mi corazón
Uno no espera gran cosa
Sólo ser visto por quien realmente uno es
No esperaba tener un romance con Arturo porque no sabía qué era eso
Pero se
Que deseaba que fuera mi amigo
Que me mirará con esos ojos brillantes
Que supiera en esencia quien era yo
Mucho más que un mariconcito
Más que un misfit era yo un sobreviviente
Y así, un patrón con muchos hombres
Que me sonreían, me abrazaban, deseaban mi compañía y yo obviamente, me enamoraba de ellos
Un niño queriendo saciar su pasado
Con mentiras
Nunca se habla de la homosexualidad de los niños
En primera, porque creen que deben protegernos de eso
Pero está sucediendo y sucederá siempre
Y cada palabra no dicha
Es una bala disparada contra el alma de quien es oprimido
De manera total y normalizada
Sé de antemano
Que hoy no me faltan motivos para odiar a muchas personas
Pero las perdono
Sólo no quisiera saber nunca más nada de ninguna de ellas
Piensan que somos promiscuos por maricas
Y somos promiscuos porque se encargaron de aniquilar
cualquier posibilidad de tener
salud en nuestras relaciones
Se preguntan porque somos a veces
Tan exóticos
Tenemos que gritar a viva llama quienes somos
Aunque nos duela
Para que entiendas que no tienes derecho
A quitarnos nuestra vida y nuestros sueños
Admiro cada día más a los otros maricas
Que han logrado sobrevivir
A personas como tú
Que me está leyendo
No hubo nada mejor de ir a las cabinas
Que la conversación que sostuve en el Bar
Con estos otros maricas
Antes que hombres que van a lugares de encuentro
Donde no existe la compasión por nosotros mismos
Antes que eso
Hay personas
Con sueños
Ideales
Habilidades
Corazones abiertos
Entre nosotros
Hay cosas que no tenemos que decirnos
Sé de antemano que todos ellos fueron sistemáticamente aplastados por su comunidad
Hasta a veces por ellos mismos
La guerra es una vida que nos falla
Porque sí
Se han equivocado
Han creído blasfemias que asesinan paulatinamente a tantos maricas
Que son abandonados de todas las formas posibles
Victimarios de sí mismos
Ahora que lo pienso
Hay algo que me salvó
Una armadura que ellos no saben encarnaron en mi
Mis padres
Vieran lo que vieran
Me amaron con profundidad cuando era yo un niño
Respetaron esa hermosa hiperactividad
Pues yo me quería comer al mundo
Amaba la vida
Mis padres nunca me educaron para ser un macho
No me dijeron cómo debía de comportarme
Tal vez fue dificil para ellos entender que era yo un marica
Pero no hicieron lo que la mayoría
Intentar evitarlo
O hacerme sentir una mierda por serlo
Somos una raza que ha aprendido con vileza a dar la espalda
Somos vileza disfrazada de oveja
Tuve que hacerle caso a mi madre
Cuando me proponía mejores amistades
Mi primer año de universidad
Yo estaba dañado
Pero no era vil
No aplastaba a otros para sobrevivir a la profundidad y al abismo
Amaba a los otros
Y me hice perro de unos idiotas
Que me manipularon a su antojo
Primero para tenerme
Después para culparme por sus propios problemas
Me hicieron sentir alguien que no era
Cuestionaron mi espiritualidad y a mi persona
Hasta dejarla débil y permeada por el vacío
Lo que ellos eran
Y yo la flecha más tonta
Buscando el amor en el basurero
Que suelen ser a veces
Otras personas
cuatro
Que la batalla nos libere del pudor y la infelicidad
Que para quienes permanecen
Aun haya un bello atardecer por suceder
que sacuda a sus nubes
y vuelque sus aguas hacia la sagrada caída
Que veamos la pavorosa vida
y aceptemos esta guerra
permeados por la luna en esta selva salvaje
y la belleza esa impostora maldita
Nos encuentre para sonreírle
y ella inmediatamente comprenda
A pesar de duras batallas
Que enloquecen y aniquilan el alma cada dia
Accedemos a
Que nos engañe con ideas de pureza
Resurrección
A dormir en su lecho para recuperar nuestras fibras cuando
El cazador
O el tigre
Nos acechen y nos hieran
Y seamos entonces vasijas rotas necesitadas de un alfarero fiel
Advierto el peligro
De una selva delirante y enferma
Pero, me aproximo con la fatalidad de una flecha
Al encuentro de un ser vivo
Que nuestro vómito segregue medicina
y logremos sujetar las manos de nuestros moribundos
enseñarles a morir
aunque uno no lo sepa
Me queda finalizar esta carta despidiéndome de ti, Seguiré muriendo cada día
Creo que por fin
La guerra ha terminado
Hermano, esta no es la historia de mi generación, está ni siquiera es una historia, sólo es un paseo por esta estación llamada RUPTURA
Hay cosas que debemos desechar de la mente
y en el lenguaje transformarlas en bellos navíos que nos vuelvan a nosotros mismos
sin temer los cantos de las sirenas
No hay comentarios:
Publicar un comentario