lunes, 11 de septiembre de 2023

Una tarde 2022

 Y es que el universo cabe en el ojo de una aguja y en los bolsillos de los hombres crece un musgo patético; si curiosos, estudiarámos aquella civilización de la tela, en ella el universo encontraríamos, nadando en los ojos de nuestros amantes ó en los suspiros de un gato que duerme apacible acompañado del viento.


Todo sucede al mismo tiempo, hemos nacido y morimos en un mismo y vital instante. Uno es la mano y también es el pañuelo de la despedida, diría Becerra. Hasta lo que nombramos falso tiene su topografía.


Aquello que recuerdo, cuánto dura. Cómo se deforma en mi memoria, tu aliento. Cómo tus rasgos pierden las aristas y se nublan en el terreno de mi memoria. Abro mis manos y muestro una incompleta ración de sueños que logré tomar con mi pequeña e insignificante mano. Detrás de eso, los titanes, el roble, la aguja en un pajar del alma. Aleph, hambre de nombrar la fractalidad de la naturaleza.


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